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La presentación del Niño Jesús
en el Templo - Pro-catedral de
Santa María, Hamilton (Canadá

La que Jesús se ofrece por nosotros, ofrezcámosle nosotros mismos a su Padre: Os presentamos, oh Padre, a este Hijo amado, objeto de vuestras eternas complacencias; nos metemos en Él, nos presentamos con Él, en los brazos de María, para ser inmolados para vuestra gloria, si es de vuestro agrado. Tomad todo lo que nos pertenece: el espíritu, el corazón, la carne, los pensamientos, los afectos, los deseos, la sangre y decidnos que os agrada este sacrificio, a fin de que, felices y consolados, cantemos como el santo anciano Simeón: “Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador”.

P. Jacques-Marie-Louis Monsabré, OP