El 8 de diciembre, Solemnidad de la Inmaculada Concepción, católicos de diversas ciudades de California, Estados Unidos, se reunieron para renovar la consagración del estado a la Santísima Virgen. El evento, que se realiza por segundo año consecutivo, ocurrió simultáneamente en veinte parroquias y constó de la celebración de la Misa, procesión con la imagen de Nuestra Señora y el rezo del Rosario, además del acto de renovación de la consagración por el cual se confió California a la protección de la Madre de Dios.

 

La iniciativa, denominada Consecrate California, partió de un grupo de laicos de Los Ángeles, y cuenta con el apoyo de Mons. Salvatore Cordileone, arzobispo de San Francisco, y de Mons. Robert Francis Vasa, obispo de Santa Rosa.