Santo del Dia

San Rafael Arnáiz Barón

Wednesday, Apr 26, 2017


Nació en Burgos (España) el 9 de abril de 1911, de una familia de alta sociedad y profundamente religiosa. En esa misma ciudad fue bautizado y confirmado. Comenzó sus estudios en el colegio de los padres jesuitas y recibió por primera vez la Eucaristía en 1919.En esos años tuvo la primera visita de la que habría de ser su asidua compañera:  una enfermedad de fiebres colibacilares que le obligó a interrumpir sus estudios. Cuando se recuperó, su padre, en agradecimiento a lo que consideró una intervención especial de la santísima Virgen, a finales del verano de 1921 lo llevó a Zaragoza, donde lo consagró a la Virgen del Pilar.Su familia se trasladó a Oviedo, y allí continuó sus estudios de bachillerato, en el colegio de los padres jesuitas y al terminar se matriculó en la Escuela superior de arquitectura de Madrid, donde supo unir el estudio con una ardiente y asidua vida de piedad; había introducido en su horario de estudio una larga visita diaria a "el Amo" en el oratorio de Caballero de Gracia, y participaba puntualmente en su turno de adoración nocturna.De inteligencia brillante y ecléctica, Rafael tenía destacadas dotes para la amistad y buen trato. Poseía un carácter alegre y jovial; era deportista, rico en talento para el dibujo y la pintura; le gustaba la música y el teatro. A la vez que crecía en edad y desarrollaba su personalidad, crecía también en su experiencia espiritual de vida cristiana.En su corazón bien dispuesto a escuchar Dios quiso suscitar la invitación a una consagración especial en la vida contemplativa. Había conocido la trapa de San Isidro de Dueñas y se sintió fuertemente atraído porque la percibió como el lugar que correspondía a sus íntimos deseos. Así, en diciembre de 1933 interrumpió sus cursos en la universidad, y el 16 de enero 1934 entró en el monasterio de San Isidro.Después de los primeros meses de noviciado y la primera Cuaresma vividos con entusiasmo en medio de las austeridades de la trapa, de improviso Dios quiso probarlo misteriosamente con una penosa enfermedad:  una aguda diabetes sacarina, que lo obligó a abandonar apresuradamente el monasterio y a regresar a casa de sus padres para ser cuidado adecuadamente.Regresó a la trapa apenas restablecido, pero la enfermedad le obligó a abandonar varias veces el monasterio, donde volvió otras tantas veces para responder generosa y fielmente a la llamada de Dios.Se santificó en la gozosa y heroica fidelidad a su vocación, en la aceptación amorosa de los planes de Dios y del misterio de la cruz, en la búsqueda apasionada del rostro de Dios; le fascinaba la contemplación de lo Absoluto; tenía una tierna filial devoción a la Virgen María —la "Señora" como le gustaba llamarla—. Falleció en la madrugada del 26 de abril de 1938, recién cumplidos los 27 años. Fue sepultado en el cementerio del monasterio, y después en la iglesia abacial.Muy pronto su fama de santidad se extendió fuera de los muros del convento. Sus numerosos escritos ascéticos y místicos continúan difundiéndose con gran aceptación y para el bien de cuantos entran en contacto con él. Ha sido definido como uno de los más grandes místicos del siglo XX.El 19 de agosto de 1989 el Papa Juan Pablo II, con ocasión de la Jornada mundial de la juventud en Santiago de Compostela, lo propuso como modelo para los jóvenes del mundo de hoy y el 27 de septiembre de 1992 lo proclamó beato.Con su canonización el Papa Benedicto XVI lo presenta como amigo, ejemplo e intercesor a todos los fieles, sobre todo a los jóvenes.

San Cleto y San Marcelino

Wednesday, Apr 26, 2017


San Anacleto o Cleto, fue el tercer Papa de la Iglesia. Algunos dicen que fue de origen ateniense, otros que romano; lo cierto es que el mismo apóstol San Pedro lo conoció en Roma y le hizo apostolado, siendo el Primer Papa quien lo bautizara y lo ordenara presbítero de la Iglesia de Roma.Junto con Lino, Anacleto era uno de los principales discípulos y colaboradores del apóstol Pedro en el pastoreo de la Iglesia Madre de la Cristiandad. De aquel que aprendiera del mismísimo Buen Pastor a dar la vida por sus ovejas, ambos jóvenes sacerdotes iban aprendiendo también a ser buenos y santos pastores. Después de que Pedro fuera martirizado, le sucedió como obispo de Roma, Lino, quién luego de doce años a la cabeza de la Iglesia, también pagó con su sangre su fidelidad al Señor.En estos tiempos tan difíciles para la Iglesia, la Providencia designó como segundo sucesor de San Pedro al presbítero Anacleto, quién gozaba entres sus hermanos de una merecida fama de santidad. Ya en la Sede de Pedro, se dedicó a socorrer con limosnas a los necesitados y a alentar con cartas a las cristiandades perseguidas.El emperador Domiciano, estaba furioso por el decaimiento del culto a los dioses paganos y viendo en ello un peligro para el Imperio, desencadenó la persecución contra los causantes de esta amenaza: los cristianos, quienes por miles decidieron entregar la vida antes que renunciar a su fe.El pastor no podía ser menos que las ovejas. San Anacleto luego de ser arrestado, sufrió  el martirio en Roma el día 26 de abril del año 90. Su cuerpo se conserva en la Iglesia de San Pedro en el Vaticano.También hoy, la Iglesia celebra a San Marcelino, quien fuera Papa doscientos años después que San Anacleto. A este Pontífice le tocó gobernar la Iglesia en medio de la gran persecución del Emperador Diocleciano. Víctimas de la ira de este emperador fueron Sta. Lucía, Sta. Inés, Sta Bibiana, San Sebastián, San Luciano, entre otros. En todos los rincones del Imperio los cristianos eran perseguidos, expulsados del ejército y de cualquier cargo público, además de ser sus bienes confiscados o destruidos.Pero no solo la Barca de la Iglesia era sacudida por la tempestad externa de la persecución. Al interior, la herejía donatista hacía estragos entre algunos fieles, quienes acusaron al Papa Marcelino de haber ofrecido sacrificios a los ídolos para librarse de la muerte. Obviamente la acusación era falsa, como más adelante el gran San Agustín lo confirmaría.Marcelino dio testimonio de su amor a Jesucristo, naciendo a la eternidad en la Navidad del año 304, luego de que el certero golpe de la espada del verdugo, atravesara su cuello. Sus restos descansan en la iglesia romana de los Santos Apóstoles.

Santa Franca de Piacenza, Virgen y Abadesa

Wednesday, Apr 26, 2017


Franca Visalta tenía apenas siete años cuando entró a educarse en el convento benedictino de San Sirio de Piacenza. A los 14 años hizo su profesión religiosa, y pese a su juventud, aventajaba a las otras religiosas en obediencia, devoción y olvido de sí misma. A la muerte de la abadesa, fue elegida para sucederla, pero la férrea disciplina impuesta por ella, produjo su inmediata sustitución en el cargo. Durante años, la santa tuvo que afrontar calumnias, falsos testimonios y graves pruebas interiores. Su único consuelo, era una joven llamada Carencia –que luego de ingresar al noviciado- convenció a sus padres de construir una nueva casa de la orden de Montelana. La santa fue nombrada abadesa de la nueva fundación, lugar donde reinaba la austeridad y la pobreza de la regla cisterciense. Pero la abadesa no estaba todavía satisfecha, por lo que pasaba noches enteras en la capilla entregada a la oración. Al ver que se debilitada en forma alarmante la salud de la abadesa, las religiosas ordenaron al sacristán que guardase la llave de la capilla; pero ello no bastó para impedir que la fervorosa superiora continuase con sus vigilias. Finalmente, la santa falleció en 1218.