Impresionados con lo sucedido en abril en Guatemala y Costa Rica, los responsables de una empresa de publicidad de San Salvador tomaron la iniciativa de colocar en varios puntos de la ciudad enormes carteles con fotos de las imágenes de Nuestra Señora de Fátima que lloraron en sedes de los Heraldos del Evangelio, acompañadas con estas palabras: Lágrimas, milagroso aviso — 101 años de Fátima — El premio y la advertencia.

Carteles colocados en las calles de San Salvador

 

 

Tales lacrimaciones fueron ampliamente noticiadas en la edición núm. 179 de la revista Heraldos del Evangelio y su autenticidad fue corroborada, entre otros signos, por un laudo de un laboratorio emitido en Costa Rica, en que se confirma que la muestra retirada de una de las imágenes y analizada era de hecho de lágrimas humanas.

 

También en Nicaragua una imagen de Nuestra Señora de Fátima perteneciente al Apostolado del Oratorio lloró sangre en julio, según fue dado a conocer por varios periódicos y páginas web. La lacrimación tuvo lugar durante una visita del oratorio a una casa de familia de la capital del país. El insólito hecho fue comprobado por el P. Héctor Treminio, párroco del Santo Cristo de Esquipulas, de Managua, que estuvo presente en la tarde de oración celebrada en aquella casa. El fenómeno, como es natural, será estudiado por una comisión especializada antes de que sea emitido un pronunciamiento oficial por las autoridades religiosas competentes.

Carteles colocados en las calles de San Salvador