Al respecto del programa -Hoy por Hoy 6 am- de Caracol Radio, emitido este viernes 25 de octubre, en el cual se realizó un ataque difamatorio contra los Heraldos del Evangelio y la persona de su Fundador, Monseñor Joao Cla Días, comunicamos a la opinión pública:

 

En Caracol repiten, sin dar oportunidad de réplica, acusaciones gratuitas de un programa de la TV brasilera, Fantástico de Globo, quien intentó incrementar su raiting sirviendo de eco -de manera sensacionalista- a un puñado de personas (dicen ser alrededor de 40) contrarias a los Heraldos; estos desafectos, mezclando mentiras y verdades a medias, tratan de generar una tormenta en un vaso de agua, con intenciones que nos son desconocidas.

 

Lo curioso es que el programa Fantástico no buscó a ninguna de las más de 100.000 personas que conforman en Brasil el grupo de familias vinculadas -pero externas- que son favorables a la comunidad y quienes son testigos directos de nuestro apostolado: familias de estudiantes, donantes, ex miembros y demás participantes, quienes podrían rebatir las acusaciones injuriosas dirigidas contra esta institución de la Iglesia Católica.

 

En Caracol el día de hoy, una joven que fue apartada hace años de nuestra comunidad, difama a nuestro Fundador, Monseñor Joao Cla Díaz -afectado hace más de 10 años por un derrame cerebral- acusándolo de supuestos actos sexuales abusivos.

 

El tal abuso, dice ella que se trató de un beso en la boca.

 

Contra esta persona los Heraldos del Evangelio ya están llevando a cabo las correspondientes acciones penales y civiles por calumnia, injuria y difamación.

 

Precisamos aquí que intentar convertir un supuesto beso –que no existió y cuyo único testigo dice ser ella misma- en un “abuso sexual” es una de las señales de la distorsión clamorosa en este caso.

 

Al público preguntamos: ¿Quién realmente está abusando?

 

El periodista se refiere a que hay otras supuestas “víctimas”, que tendrían miedo de hablar… la joven entrevistada entonces se toma la supuesta atribución de ser ella quien “denunciará” por otros.

 

Si nuestro periodismo comienza a aceptar con esa facilidad a que cualquiera se convierte en el portavoz de terceros -que nadie sabe quiénes son- y con ese “argumento” se le permite calumniar, injuriar e insultar a quien le viene en gusto, estaremos entrando en un fangoso e incierto terreno, que fácilmente puede conducir a una verdadera persecución religiosa, movida por todos aquellos que tienen antipatía contra quienes quieren vivir de acuerdo a los 10 mandamientos de la Ley de Dios.

 

De otro lado, la propia entrevistada cae en constantes contradicciones pasando de injuriar al Fundador a afirmar que en los Heraldos se lleva una vida en la que “no se toca nunca a otras personas”, “no se baila”, “no se provoca con el cuerpo”, “no se toma a otro de la mano”, “no se toca inapropiadamente a otros”, “las muestras de afecto no son bien vistas”.

 

Se pregunta uno ¿Al final que: supuestos abusadores o demasiado rectos?

 

Ante este programa injurioso nos preguntamos: ¿A quién le interesa atacar de esa manera una floreciente comunidad de la Iglesia Católica? ¿A quién le sirve generar un nuevo factor de conflicto en nuestra Colombia tan afectada por dramas y entre-choques de todo orden?

 

Con nuestra Confianza colocada en la maternal mirada de la Santísima Virgen María, los Heraldos del Evangelio continuaremos ufanamente actuantes y apostólicos en los 4 puntos cardinales de nuestra amada Colombia, como lo venimos haciendo hace décadas; de nuestros mares y selvas a lo altos de nuestros picos y montañas, seguros que el manto protector de María es el mejor escudo contra la injuria, la infamia y la difamación.