Categoría

Mons. João scognamiglio Clá Dias I- Del aislamiento a un providencial encuentro

Cuando se habla con respecto al aislamiento, se dice algo evidentemente verdadero, pero incompleto, si no es com￾prendido a la luz de la siguiente realidad: lo que el aislamiento tiene de más doloroso es el hecho de que la persona se identifica con un ideal, pero no encuentra quién lo entienda. Por eso yo me sentía aislado desde pequeño. La cuestión no era tanto: “No me quieren como yo quiero a los otros”, sino: “Yo quiero un ideal, un estado de perfección moral, cuyo modo de ser se identifica conmigo y al cual yo me uno como si fuese otro yo mismo”. Me explico mejor, para ser bien entendido.
+ ver más

La gran ley de la misericordia

Cuando tenemos la oportunidad de recorrer la historia de la Antigüedad, anterior a la venida de Nuestro Señor Jesucristo, por tanto, nos quedamos con la impresión de que una noche profunda reinaba sobre el mundo, con una densidad de oscuridad espantosa, de la que estaban ausentes toda bondad y armonía en las relaciones, toda comprensión de la naturaleza humana en su integridad, belleza y dignidad. Y constatamos tristemente hasta qué punto el hombre, caído por el pecado y sin auxilio sobrenatural, es capaz de las peores barbaries.
+ ver más

Cuaresma: tiempo de renovación por la lucha

El período cuaresmal es un tiempo en el que la Iglesia, muy maternalmente, llama a todos sus miembros a una renovación espiritual. Y el primer paso que hemos de dar consiste en revisar el modo como combatimos las tentaciones. Para librar bien esta batalla, el Señor nos ofrece un perfecto ejemplo en el Evangelio de esta liturgia.
+ ver más

¡Qué diferentes son los juicios de Dios!

Aunque la devoción a la santa carmelita de Lisieux, Teresa del Niño Jesús, está ampliamente extendida, pocos reconocen y admiran en ella una virtud muy olvidada en nuestros días: ¡la rectitud! Entre las distintas cualidades sobrenaturales que adornaron su alma, se puede decir que la rectitud le sirvió de cimentación en su vida espiritual, haciendo que su preocupación exclusiva consistiera en ser como Dios quería que fuera, y no en aparentar ser lo que los hombres deseaban de ella…
+ ver más

El sacramento de la confesión – ¿Jesucristo instituyó la confesión?

Al proclamar que la vida del hombre sobre la tierra es una lucha (cf. Job 7, 1), Job no hace más que recordar el férreo enfrentamiento que se libra en el interior de cada persona, en la elección entre el bien y el mal. Manchada por el pecado, la naturaleza humana se debilitó en extremo, de tal manera que es incapaz de practicar la virtud establemente sin la ayuda de la gracia y el esfuerzo constante.
+ ver más

¿Por qué y cómo confesarse?

Judas Iscariote, al ver que Jesús había sido condenado a muerte, se dirigió al Templo para deshacerse del dinero espurio con el que había vendido a su Maestro. Cuando llegó, envuelto en tinieblas y dominado por la desesperación, dijo a los sumos sacerdotes: «He pecado entregando sangre inocente». Y aquellos pérfidos ministros se limitaron a responderle: «¿A nosotros qué? ¡Allá tú!» (Mt 27, 3-4). Entonces, Judas arrojó las monedas al suelo, salió del lugar santo y se ahorcó.
+ ver más

La causa profunda de todo mal

Conocer a Jesús crucificado es conocer el horror de Dios ante el pecado; su culpa sólo puede ser lavada con la preciosa sangre del Hijo unigénito de Dios hecho hombre. Quizá el mayor pecado del mundo de hoy es que los hombres han empezado a perder la noción de pecado. La sofocan, la adormecen —difícilmente puede ser arrancada por completo del corazón del hombre—, que no la despierte ningún atisbo del Hombre-Dios muriendo en la cruz del Gólgota para pagar la pena del pecado.
+ ver más

El perdón divino y la Madre del abrazo

Santo Tomás de Aquino (cf. Suma Teológica. II-II, q. 30, a. 4) cuestiona si la misericordia es la mayor de todas las virtudes. De hecho, al repetir la exhortación de Oseas —«Quiero misericordia y no sacrificio» (Os 6, 6; Mt 12, 7)— pareciera que Jesús así lo indica.
+ ver más

Los Caballeros de la Virgen

“Caballeros de la Virgen” es una Fundación de inspiración católica que tiene como objetivo promover y difundir la devoción a la Santísima Virgen María y colaborar con la “La Nueva Evangelización” , la cual consiste en atraer los numerosos católicos no practicantes a una mayor comunión eclesial, la frecuencia de los sacramentos, la vida de piedad y a vivir la caridad cristiana en todos sus aspectos. Como la Iglesia Católica siempre lo ha enseñado, el principal medio utilizado es la vida de oración y la piedad, en particular la Devoción a Jesús en la Eucaristía y a su madre, la Santísima Virgen María, mediadora de las gracias divinas. Sus miembros llevan una intensa vida de oración individual y comunitaria y en ella se forman sus jóvenes aspirantes.

version mobile ->