
Soy vegetariana, por tanto, no como carne ni pescado. La Iglesia prescribe que se haga penitencia de no comer carne los viernes, pero eso ya lo hago yo y para mí no es penitencia, es costumbre. ¿Tengo que hacer otra penitencia los viernes, especialmente durante la Cuaresma?
Stefânia Machado – São Paulo
La Iglesia nos enseña que «todos los fieles, cada uno a su modo, están obligados por la ley divina a hacer penitencia». Así pues, «se han fijado unos días penitenciales, en los que se dediquen los fieles de manera especial a la oración, realicen obras de piedad y de caridad y se nieguen a sí mismos, cumpliendo con mayor fidelidad sus propias obligaciones y, sobre todo, observando el ayuno y la abstinencia» (CIC, can. 1249).
Conviene recordar que «en la Iglesia universal, son días y tiempos penitenciales todos los viernes del año y el tiempo de Cuaresma» (CIC, can. 1250). Es muy beneficioso para la vida espiritual, especialmente durante la Cuaresma, ofrecerle a Dios pequeños sacrificios, como: rezar más, reducir el tiempo de distracción en redes sociales, no comprar cosas fútiles, dejar de comer o beber algo particularmente agradable, mostrarse más atento en el trato con los familiares.
En cuanto al asunto planteado en la pregunta, la ley es clara: «Todos los viernes, a no ser que coincidan con una solemnidad, debe guardarse la abstinencia de carne, o de otro alimento que haya determinado la Conferencia Episcopal» (CIC, can. 1251). Y la tradición siempre ha entendido que se aplicaba a la carne o al caldo de carne. Entonces, Stefânia, siendo usted vegetariana, ya cumple materialmente con la ley canónica. Sin embargo, a efectos de su progreso espiritual, sería loable que los viernes ofreciera el sacrificio de no comer algún otro alimento sabroso, o de comer algo beneficioso para su salud, pero cuyo sabor no le guste.
Por otra parte, la Conferencia Episcopal de cada país tiene autoridad para sustituir, en todo o en parte, esta obligación por otras formas de penitencia (cf. CIC, can. 1253). Muchas conferencias episcopales permiten que los fieles conmuten la abstinencia de carne todos los viernes del año, con excepción de los viernes de Cuaresma. En numerosas diócesis, incluso durante este período, la abstinencia puede ser sustituida por otras prácticas como limosnas, obras de caridad u obras de piedad, en particular la participación en la sagrada liturgia.
Es importante recordar que el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo, además de la abstinencia, se debe hacer ayuno. A la abstinencia están obligados los fieles a partir de los 14 años; al ayuno, todos los mayores de edad hasta cumplidos los 59. Por supuesto, están dispensados quienes tengan algún impedimento por problemas de salud.
El ayuno puede realizarse de distintas maneras. Una de ellas consiste en tomar algo muy ligero en el desayuno y en la cena, y hacer una comida completa en el almuerzo.
Hice una promesa para la próxima Cuaresma y ahora me doy cuenta de que no podré cumplirla. Sé que puedo esforzarme más, pero quiero saber si puedo cambiar la promesa o ser dispensado de ella.
Miguel de Oliveira Cunha – Niterói (Brasil)
El Código de Derecho Canónico prescribe al respecto: «El voto, es decir, la promesa deliberada y libre hecha a Dios de un bien posible y mejor, debe cumplirse por la virtud de la religión» (CIC, can. 1191 § 1).
Pueden conceder dispensa del cumplimiento de un voto o promesa: el obispo de la diócesis, el párroco u otro sacerdote delegado por el obispo para ello (cf. CIC, can. 1196). Por lo tanto, la manera más práctica de que usted obtenga la dispensa es solicitándosela a su párroco.
Finalmente, usted mismo puede modificar su promesa por una mejor o igualmente buena (cf. CIC, can. 1197); no obstante, parece más prudente pedirle consejo a un sacerdote de confianza, porque nadie es buen juez en su propia causa…