P. Ricardo José Basso, EP

Tengo una duda sobre la cuestión de la autoría de las epístolas paulinas. Leí en otra revista católica sobre cuestionamientos en cuanto a la autoría de esas cartas: ¡que San Pablo no las escribió! Sin embargo, los doctores de la Iglesia y muchos otros eruditos a lo largo de los siglos nunca han cuestionado la autoría de esas enseñanzas tan importantes.
Renata García – Vía correo electrónico
Todos los católicos deberían tener sumo cuidado al leer estudios sobre la Sagrada Escritura. Por desgracia, en muchos ambientes se respira cierto espíritu naturalista, positivista y racionalista que confunde las mentes.
Contra esto advertía el papa Benedicto XVI en una de sus audiencias sobre el gran doctor de la Biblia, San Jerónimo: «Nunca podemos leer nosotros solos las Escrituras. Encontramos demasiadas puertas cerradas y caemos fácilmente en el error. […] Para [San Jerónimo] una auténtica interpretación de la Biblia tenía que estar siempre en armonía con la fe de la Iglesia Católica» (Audiencia general, 14/11/2007).
Con relación a las cartas de San Pablo, aquella cuya autoría más se cuestiona es la Epístola a los Hebreos. Sería muy extenso exponer aquí la discusión al respecto, pero, en resumen, podemos aseverar que hay serios elementos, respaldados por estudiosos de renombre internacional, para afirmar que todas las llamadas cartas paulinas tienen a San Pablo como autor o inspirador directo, incluida la Epístola a los Hebreos.
José María Bover sostiene que ésta es de inspiración paulina e incluso que el Apóstol le encargó personalmente a un redactor —probablemente de formación alejandrina— que la escribiera (cf. Teología de San Pablo. 4.ª ed. Madrid: BAC, 1967, pp. 18-41).







