
Virgen de la Humildad Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona
La mediación de María debe ser vista no solo en cuanto la intercesión de Aquella que reza por todos, sino como siendo Ella la Reina del universo.
Nuestro Señor le dio a la Santísima Virgen, que es Madre y no tiene papel de juez, una realeza con todas las indulgencias, todos los extremos de misericordia de madre que la autoridad paterna de sí no comporta. Él la coloca como Reina, a fin de gobernar todo así.
Por lo tanto, hay un régimen marial de gobierno del universo. Y, más que Medianera omnipotente y suplicante, Ella es la Reina que conduce los acontecimientos y dirige la Historia.
Cuando la Iglesia canta a respecto de la Madre de Dios “Tú sola exterminaste todas las herejías”, afirma que su papel en ese exterminio fue único. Quien promueve la eliminación de las herejías dirige los triunfos de la ortodoxia, y quien dirige una cosa y otra dirige la Historia.
Esa noción a respecto de la realeza de Nuestra Señora ligada a la mediación universal explica bien como la devoción a Ella está absolutamente en la raíz de todas las victorias de la Contra- Revolución.
(Extraído de conferencia de 11/7/1967)







